Retos para el sector construcción post COVID-19

Retos para el sector construcción post COVID-19 y su impacto

Sin duda alguna, el virus COVID-19 ha creado una crisis de salud global que ha afectado a todas las industrias, incluida la industria de la construcción. Por ser un virus tan contagioso, el sector de la construcción tuvo que detenerse temporalmente teniendo en cuenta las preocupaciones para sus trabajadores. Como resultado,  los retos para el sector construcción post COVID-19 generaron más que pérdidas y, por lo tanto, un fuerte impacto en la economía mundial.

El Perú luego de la pandemia

Por su parte, el sector construcción de Perú luego de la pandemia, enfrentó y continúa enfrentando desafíos de seguridad y salud sin precedentes. El sistema transporte perjudicado por la pandemia, dificultó el suministro de materiales. Miles de empresas constructoras comenzaron a pasar por un momento financiero de recesión y se vieron obligadas al despido de muchos de sus trabajadores. En general, el sector construcción tomó un terrible giro.

Ante tales desafíos, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento de Perú desarrolló medidas de prevención y control para poder enfrentar la pandemia. Sin embargo, el impacto en el Perú (como en casi todo el mundo) incluyó detención de proyectos a causa de movimientos restringidos y escasez de suministros; disminución de mano de obra por la propagación del virus y la suspensión de proyectos; sobrecosto e impacto financiero causado por el deterioro económico, la interrupción de proyectos y los costos generales continuos para mantener las empresas en funcionamiento; fluctuaciones en los precios de materiales; problemas de transportes; interrupciones en los términos contractuales; incertidumbre de supervivencia e impacto en la investigación y la tecnología, entre otros.

Desafíos comerciales a corto y largo plazo

Como resultado, los retos para el sector construcción post COVID-19 ha generado la necesidad de que el sector construcción en Perú aborde desafíos comerciales a corto y largo plazo, así como el desarrollo de soluciones de proyectos frente a un nuevo entorno nacional e internacional. Aún se desconoce la amplitud y el alcance total de los cambios que hay que realizar y que son necesarios para abordar los problemas que surgen de la pandemia, y es probable que con el paso de los años se continúe investigando hasta lograr implementar los correctivos que puedan impulsar la economía nacional.

Esta nueva realidad afecta prácticamente todo el proceso que se viven en la industria de la construcción, y específicamente en temas como: avisos de contrato o proyecto por incumplimiento, programación y ajustes; suspensión, terminación y reposición de proyectos; cumplimiento de seguridad en el lugar de trabajo; administración de la clase trabajadora; retrasos e impactos de materiales, de subcontratistas y de la cadena de suministro; gestión de riesgos y seguros; gestión de siniestros y el proceso de disputas, y muchos más.

desafio post covid-19

La importancia de enfoques proactivos

El reto inmobiliario y personal a cargo sugiere el uso y la consulta de personas y/o equipos de la industria con la experiencia legal necesaria para atacar la problemática. Es esencial tener un enfoque proactivo que busque asesoramiento legal sólido y práctico para tomar decisiones rentables a medida que se materialicen nuevos impactos de la pandemia.

Antes el acceso a la vivienda ya era uno de los mayores retos en Perú y América Latina en general. Ahora bien, con la llegada del Covid-19 esta problemática se ha acrecentado dejando a miles de familias en situación de vulnerabilidad. Dicho esto, es fundamental el desarrollo de políticas que apoyen el sector construcción (privado y del Estado), así como normativas a favor de la inversión en infraestructuras de calidad que brinden sostenibilidad a las familias de nuestro país.

Importante tomar medidas de prevención

Por su parte, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) concluye que el principal reto ante la pandemia es la implementación de las medidas de prevención y contención a fin de contener y amortiguar el choque que el virus ha causado. Las medidas implementadas no solo están marcando la actividad económica en general, sino también un impacto en las finanzas y la productividad.

Asimismo, el BID ha incrementado la disponibilidad de fondos y sus métodos de préstamos con el objetivo de acelerar su contribución hacia los países afectados por la pandemia. Además, ha desarrollado plataformas de capacitación de protocolos de bioseguridad a los gobiernos que están trabajando para combatir el virus.

Disponibilidad de mano de obra inmediata

La verdad es que, en este momento difícil, el sector construcción importa más que nunca. Desde la construcción de hospitales hasta la donación de equipos de asistencia, esta industria representa un papel fundamental para superar la crisis y recuperar la economía del país.

Permitir la disponibilidad de mano de obra, restringida en la actualidad, podría ayudar a impulsar la recuperación económica
Foto: Petroperú

Permitir la disponibilidad de mano de obra, restringida en la actualidad, podría ayudar a impulsar la recuperación económica mientras se abordan otras necesidades indispensables relacionadas con la construcción. No obstante, se espera que la crisis producto de la pandemia afecte la oferta y la demanda a largo plazo. De ser así, resultará en cambios duraderos en los patrones de inversión.

Aunque igualmente existe un alto nivel de incertidumbre económica, analistas sugieren que la actividad en este sector vuelva a la normalidad si se promulgan políticas económicas adecuadas.

Administrar recursos escasos

El Estado y las empresas privadas deben desarrollar mejores formas de trabajo a distancia. Los ingenieros y personal a cargo podrían apoyarse aún más en herramientas de colaboración digital. Incluso, podrían buscar canales en línea para monitorear utilizando aplicaciones el bienestar de sus trabajadores, administrar recursos escasos con mayor precisión.

Otro reto del sector construcción de Perú luego de la pandemia es la integración vertical, que puede incluir un regreso a una mayor dependencia de la mano de obra directa. Esto sería una ruta potencial hacia una mayor resiliencia, ya que en el sector inmobiliario muchas compañías están desarrollando nuevos modelos de negocio.

Finalmente, el Estado debería aprovechar la oportunidad para estimular la construcción de viviendas capaces de mejorar la eficiencia energética. Estos incentivos podrían ser una combinación de cambios de políticas e inversiones públicas directas.

Sería bueno para el país ver un cambio en la demanda hacia edificios y comunidades más sostenibles que originen estilos de vida más saludables.

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